Uma tiene seis años. Sus manos, treinta y seis.

 

Como si hubieran trabajado, robado y acariciado tanto.

 

Pero si las sostienes aprecias que apenas pesan nada.

 

Entomólogos, las estudiamos como un insecto raro.

 

Largas, morenas, suaves. Con uñas anchas.

 

Restos de esmalte de un color cualquiera.

 

Desconchado.

 

Cuando paseemos la suya desaparecerá dentro de la nuestra.

 

Para siempre.

 

Imagen: Annie Spratt

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