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Primer Chakra. Ahí empieza la vida

Los Chakras. Tejiendo la alfombra del tiempo.

 

La auto observación nos llevará a escuchar las notas desafinadas de nuestros chakras, algunos demasiado graves, distendidos, otros demasiado agudos, muy tensos. Podemos afinarnos con ayuda de yoga, técnicas vibracionales, físicas o más profundamente con la acción de nuestra mente, desarrollando un enfoque continuado.

El camino de la vida, del despertar, del refinamiento de los distintos estadios de energía, es una aventura apasionante y muy personal. Cada uno con su arte de vivir y cualidades únicas tejerá la alfombra del tiempo. Todos los diseños son bellos, todos los ritmos son adecuados. Apacigüemos con la dulzura del silencio, la exigente voz del ego que nos insta a caminar nuestra evolución empujándonos con la culpa y la vergüenza. Andemos sencillamente, simplemente, pacientemente, de la mano de los otros y mirando hacia adentro llenos de amor y de asombro ante el misterio.

 

Primer chakra. Ahí empieza la Vida

El primer chakra quiere comer. Cuando nacemos ya buscamos la leche desesperadamente, gritamos y reclamamos por nuestra supervivencia, todos a nuestro alrededor nos miran extasiados, contentos de comprobar que tenemos fuerza e instinto para sobrevivir. El primer chakra es ruidoso y exigente, es su naturaleza, a lo largo de la vida seguirá siendo así. Cuando ese niño más adelante no pueda llegar a fin de mes, su instinto de supervivencia encenderá señales de alarma, si el chakra está en equilibrio, estas señales le mantendrán atento y enfocado para resolver el problema, si no está equilibrado, se agitará en la cama con insomnio, tendrá pánico y reaccionará egoístamente (un extremo de la polaridad) o se bloqueará, se olvidará de la situación de emergencia hasta que sea demasiado tarde (la otra polaridad).

 

Instinto primitivo vs compasión

El primer chakra es lo primitivo, el instinto, el piloto automático. Soy yo, el yo en minúsculas, que apenas puede ver nada más a su alrededor. El otro no ha entrado todavía en nuestra conciencia. Este nivel es extremadamente básico y por eso mismo es importante e imprescindible sanarlo, ya que es el fundamento donde se apoya todo lo demás. Sobre un primer chakra equilibrado se puede desarrollar una vida plena, consciente, compasiva y elevada. Sin el apoyo del primer chakra tendremos dificultades para refinarnos graciosamente pues estaremos preocupados o bloqueados a nivel básico. Cuando nuestras necesidades primarias están cubiertas queda claro que estamos preparados para dar el siguiente paso. Es la prueba de aptitud para la vida que nos presenta el primer chakra: tengo un hogar donde cargar las pilas, un sillón que me abraza cuando llego de trabajar, comida sencilla pero nutritiva, una cama confortable. Denme más tarea.

Enriquecidos por los otros chakras podemos trascender el egoísmo básico, natural del primer chakra y dar un paso adelante en la evolución de la conciencia, no sólo como individuo sino también para el conjunto de la raza humana. Los instintos primitivos y de supervivencia serán matizados y trascendidos. Retomando el ejemplo de antes, el niño que grita por la leche, si ha desarrollado su potencial como ser espiritual, al hacerse mayor, puede permitir que otro se quede con su trabajo si su corazón compasivo lo indica, confiando porque el universo no es hostil. Si la entrega está hecha desde lo más puro del corazón, el sacrificio será vivido con el toque de gracia del amor y recompensado por la lección que uno mismo aprende, en el mismo acto, de que dar es lo mismo que recibir. Su equilibrio del chakra raíz le hará ponerse inmediatamente en la búsqueda de un nuevo trabajo.

 

La Tierra y el cuerpo     

El primer chakra es la raíz que nos une al planeta tierra. Con el chakra en armonía nos sentimos en la Tierra como en casa. Las nalgas, las piernas y los pies hablan de esta relación, mírate al espejo e interpreta.

Los africanos activan su primer chakra y los chakras “ayudantes” de las plantas de los pies bailando al ritmo de los tambores y golpeando la tierra con sus pies desnudos. Piensa en esta imagen para cargar tu chakra básico cuando llevas demasiado tiempo inactivo en una silla de reuniones.

Si dicen de ti que “estás bien plantado sobre tus pies” es una señal que te indica que tu primer chakra anda bien.

El primer chakra es el fundamento y la raíz de la vida biológica. Cuando nuestra madre nos asiste adecuadamente los primeros días, alimenta este chakra y nos hace un regalo para siempre. Nuestro sistema nervioso diseñará rutas neuronales que nos harán interpretar que la vida está a nuestro favor. Estarás cómodo en la Tierra y también en tu cuerpo, que no es más que una tierra a tu medida.

La salud física y la relación con la comida son otros aspectos que te hablan de este chakra. Si está equilibrado te darás cuenta de cuándo necesitas comer y cuándo ayunar, cuándo necesitas un masaje en los pies o una caricia y cuándo te duele la espalda frente al ordenador. Entonces, podrás obedecerle y saltar de la silla y bailar, pasear o hacer estiramientos.

Escucha tu primer chakra, mira si sus peticiones demuestran desequilibrio o armonía, dale tratamiento para su sanación y luego obedécelo. Te dará una vida confortable, un cuerpo saludable y una alegría básica.

 

El dinero y el trabajo

El primer chakra en armonía ayuda a tener buena relación con el dinero, ni lo coleccionas ni lo despilfarras. El dinero guardado para uno mismo, como el agua estancada, huele mal. Sabes que no lo necesitas para ser feliz, puedes vivir de patatas y cebollas, la experiencia de estar en el planeta deja de ser amenazante, sabes que no morirás de hambre. Puedes vivir sencillamente, sin lujos, porque tienes la fuerza esencial, aunque probablemente tengas mucho más que eso, ya que el primer chakra en acción armónica provee con abundancia.

La sabiduría del primer chakra consiste también en comprender que la limitación es un elemento a favor de la creación y la repetición no es algo aburrido, sino un modo de adquirir experiencia.

Si no conocemos nuestros límites nos embarcaremos en proyectos suicidas. Si no limitamos nuestra imaginación, no veremos fructificar ninguna de nuestras visiones. En la mente todo es posible. Hay millones de proyectos en el aire, ideas maravillosas que esperan ser materializadas, pero la materia sólo admite un mínimo porcentaje. La función de la materia es limitar y poner a prueba lo que la mente proyecta. ¿Qué proyectos germinarán? El primer chakra esconde el secreto para hacer florecer la materia: humildad, paciencia, pragmatismo y disciplina, las cualidades del campesino. Sobre eso comienza la construcción, sin esa raíz el edificio no se sostiene. Cuanto más repites una cosa, mejor la haces, más la disfrutas, más diestro te vuelves y más cuerpo toma. Por concentración y repetición, las energías adquieren la densidad necesaria para manifestarse. El primer chakra enseña que las pautas y el orden son buenos para la vida. La repetición te hace experto, a veces puede resultar pesado pero quienes se someten a cambios continuos agotan sus suprarrenales al tener que lidiar con imprevistos incesantemente. La repetición densifica la energía y modela la tierra hasta que consigues ver tu obra terminada. No hay juez más implacable y realista que la materia. Ella nos dice quiénes somos y en qué punto estamos de nuestra evolución como seres conscientes.

Una vez dicho esto, recordemos que sin la infinita capacidad mental de inventar del sexto chakra y sin la inspiración amorosa del cuarto, nuestras obras no tienen cualidad evolutiva. Como hemos dicho, la armonía de los chakras en su conjunto es la que nos da el equilibrio y la sanación.

 

Linaje y pasado – la raíz más profunda

 Los recuerdos del pasado, puestos a la luz de la conciencia y sanados con amor, contribuirán a un primer chakra saludable.

El respeto a los ancestros y al linaje de la sangre, alimenta tu raíz. También el amor y agradecimiento a tus maestros. Algunas culturas como la china o la africana están literalmente construidas sobre ese amor y consideración. Si estás bien sentado, con unas buenas nalgas, sobre los hombros de padres, madres, abuelos y maestros, recibirás una fuerza más grande de la que puedes imaginar. Si te sientes débil para enfrentar tu vida, observa sobre qué estás sentado.

 

Aliado del despertar

En su octava superior, el primer chakra es el aliado para la realización espiritual. Una vez aprendidas las lecciones de la materia, atendidas las necesidades básicas, podemos poner con toda tranquilidad nuestro foco de atención en conocer la dicha de la vida consciente, para ello el primer chakra también es un aliado. Es el polo de atracción para que el espíritu habite la materia. Siéntate, respira y sé tu cuerpo. Enciéndelo con la luz de tu conciencia, que toda tu mente no haga otra cosa que rellenar el cuerpo con presencia y vida, el famoso “aquí y ahora”, la respetadísima meditación, que no es sino una mente tranquila aterrizada en un cuerpo en paz. Cuando la mente deja de vagar y divagar, vuelve a casa, vuelve al presente, el cuerpo es el ancla para ese aterrizaje. Paradójicamente, cuando el cuerpo es ocupado por la conciencia, podemos trascenderlo y ponerlo en su justo lugar: un simple vehículo de la experiencia espiritual en la tierra. Perderá peso e importancia y nos volveremos más sutiles. Cuanto más firme sea el vínculo entre nuestros cuerpos sutiles y el cuerpo físico recibiremos una más lustrosa experiencia de los sentidos y del sabor de la vida, tendremos más nitidez en nuestra visión y aplomo en nuestros pasos. Habita tu cuerpo esperando el autobús, preparando el té, deja que la mente quede atrapada en el presente mientras das un masaje o vas en bicicleta. Convierte al mundo físico y los actos mecánicos en un aliado para dar a la vida el brillo, el esplendor de la conciencia.

Hablamos de “elevarnos”. Propongo que usemos también la expresión “descendernos” para provocar esta imagen de la mente voladora y dispersa que concentrada nos tome enteros para llenarnos de Vida.

 

Algunas pistas para observar si está desafinado, pon conciencia sobre la hiper o hipo actividad:

El instinto de supervivencia y el dinero

Hipoactividad

Me bloqueo ante los problemas básicos de dinero y casa.

Me “olvido” de que este mes no va a alcanzar el dinero.

Dejó que otra persona se responsabilice de mi sustento o lo haría si pudiera.

Tal y como el dinero llega a mis manos, se va.

Hiperactividad

Reaccionó violentamente, egoístamente, cuando veo mis intereses amenazados.

Me aterrorizó cuando me quedo sin trabajo.

Me enfado cuando no me devuelven el dinero prestado.

 

La relación con el cuerpo físico

Hiperactividad

Sueño con tener un cuerpo ideal.

Me preocupo por la alimentación demasiado, los amigos dicen que soy fanático.

Me producen un fuerte rechazo los olores corporales.

Soy hipocondríaco.

Hipoactividad

Soy descuidado con mi salud.

Me atraen peligrosamente los deportes de riesgo.

Tengo los pies descuidados.

 

Relación con los antepasados

Hiperactividad

El miedo a la opinión de padres o maestros ensombrece mi personalidad.

Hipoactividad

No me parece importante proyectar agradecimiento hacia las personas que me han enseñado algo o no me acuerdo de hacerlo.

En mi imaginación, el mundo ha comenzado aproximadamente cuando yo nací.

 

Relación con la tierra y los animales

Hiperactividad

Tengo más cuidados hacia mi perro que hacia mí.

Lloro y me desasosiego cuando pienso en el mal trato hacia la tierra.

Hipoactividad

No tengo sensibilidad hacia los animales, no pienso nunca en ellos.

Me molesta la tierra en las uñas.

Me ofende el olor de los perros o de las cuadras.

Se mueren las plantas a mi cargo.

 

Relación con la comida

Hiperactividad

Como mucho.

Mastico poco y como deprisa.

Me pongo ansioso cuando espero la comida en el restaurante.

Cogería el pedazo más grande de la bandeja.

Hipoactividad

Me olvido de comer.

Me alimento mal.

 

¿Cómo se equilibra el primer chakra?

Piensa en él, dale energía con tu atención amorosa.

El remedio tradicional es ir al pueblo con la abuela un par de meses.

Come con equilibrio y descansa cuando lo necesites. Duerme. Pasea por la naturaleza. Relaciónate con algún animal o con un bebé.

Pide masajes en los pies.

Recibe masaje en el cuerpo con manos firmes y toque profundo.

Come equilibradamente.

Haz yoga.

Usa las manos haciendo artesanía.

Baila o pasea por la naturaleza con los pies desnudos.

Medita enraizándote en el cuerpo siempre que puedas.

Trabaja con pautas y orden.

Cromoterapia, gemoterapia, acupuntura, etc…

Artículo revista Ahora Yoga N.0. Primavera 2009

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